Tendencias de interiorismo para 2026
Texturas honestas, luz por capas y un retorno al color tierra. Lo que veremos en los hogares del norte el próximo año.

El interiorismo de 2026 abandona definitivamente la frialdad. Los blancos clínicos dejan paso a cremas templadas, los acabados brillantes se vuelven mate y la madera vuelve a tomar protagonismo en superficies amplias.
Cantabria, con su luz cambiante y su tradición artesana, encaja de forma natural en este giro. Los proyectos que firmamos este año comparten una base sobria —piedra local, roble y lino crudo— sobre la que se introducen acentos de terracota suave, salvia profundo y latón cepillado.
Más allá del color, la verdadera tendencia es el regreso de los espacios que envejecen bien: los que ganan textura con el uso y se vuelven más nuestros con el tiempo.


